martes, agosto 04, 2015

Paranoia (2013)



Paranoia (IMDB) "De loco ni un poco, pero el jefe un toco"

  Empecemos por decir que esta película es sí es una traición para el observador, pero de este crimen nadie recibe pena ni castigo, sin ningún criterio se le hace perder el tiempo al espectador desprevenido que desconocedor de la temática entenderá que la paranoia es esto. En cambio el avezado conocedor sobre salud mental sentirá el timo y verterá su queja al unísono sin que le llegase algo de esto a los responsables. Este espacio tiene por fin el desasnar los asnos que hastían, en este caso,  titulando las películas horriblemente, este film podría titularse como "celulares que matan" o "capitalismo en estado puro" pero ninguno de estos títulos serían aceptados por los anunciantes que aparecen.
  Es notable con que facilidad se manchan los títulos más interesantes existentes. El mundo que inventan en el cine del norte, se puede tener una locura razonante sin que esto alarme, y el fanatismo por la acumulación de dinero puede ser un valor donde se evalúa, quizá, lo ético pero difícilmente un caso de una patología psiquiátrica. La ambición es también una enfermedad.
  La falta de cobertura medica pública y gratuita es uno de los avances del primer mundo... ahh no, esto le falta a ellos... y bueh. Gracias al modelo de desintegración de los recursos en detrimento del bienestar social en un país hiper desarrollado podemos ver como se muere un ser querido por falta de dinero para acceder a una salud de calidad; así es como la ambición puede cobrar un valor heroico y triste por una falta de política de integración e igualdad, palabras repetidas y a por repetirse hasta que se deje de premiar al que por su anhelo tenga que robar o pisar cabeza ajenas para sobrevivir o ayudar a sus seres queridos.
  Hablando de la paranoia en sí puede referirse a un tipo de sensaciones angustiantes, como la de estar siendo perseguido por fuerzas incontrolables para el padeciente, situación que se puede enmarcar tanto en en la psicosis como en la psicopatía; la diferencia en ambas la va a dictaminar quien es el que va sufrir más. En la psicosis hay un profundo deterioro de las funciones de personalidad, con el posible surgimiento de brotes o exaltaciones donde se potencia la inadaptación social (el paranoico sufre sus síntomas); en la psicopatía hay un marcado comportamiento antisocial, una empatía y remordimientos reducidos, tienden a crear códigos propios de comportamiento, por lo cual sólo sienten culpa al infringir sus propios reglamentos y no los códigos sociales comunes (el paranoico hace sufrir a los demás).
  El enmascaramiento y normalización de la locura psicopática paranoica es indiscriminada, así como es aceptada en esta oportunidad en forma cinematográfica, lo es en innumerable de lugares mediáticos donde la falta de control y preparación para eludir la nefasta influencia logran alcanzar, como se muestran en el film, altas esferas de poder, teniendo en sus manos el dominio de un gran número de personas.

  En el plan de ser alguien no tiene por que estar en los ítems mentir y manipular, son recursos bajos que desprecian el mérito, la formación y la creatividad ampliada en ese marco.
  Mostrar que el protagonista se siente perseguido cuando lo persiguen realmente es un insulto a la capacidad comprensiva del espectador ignoto y/o formado; increíble pero real... hay gente que recibe una remuneración por su trabajo en un proyecto cinematográfico como este. Tan alejado de la paranoia es lo que sufre, que por definición en el delirio de persecución no hay perseguidor corporizado, y estas son alteraciones de la manera en que elaboran las percepciones del exterior al que las padece.
  ¿Dónde está la paranoia? En el pequeño empleado ambicioso que quiere salvar el día o en los poderosos magnates controladores que pugnan por más poder del que ya tienen...
  Por cada paranoico con poder que va preso, hay nueve que hacen bien las cosas y acumulan más poder.